CARTA A MI AMANTE
- Toro
- 20 jul 2018
- 2 Min. de lectura
Me di cuenta del nivel de descomposición social en el que nos encontramos cuando me recriminé el hecho de pensar que eres mi amante, cuando mi subconsciente pensó de inmediato que el ser amantes era pecado y me condenó al infierno del qué dirán, me di cuenta de lo machistas y estúpidos que somos cuando anticipé la reprimenda social que recibirías en caso que te presentara como mi amante o tú te refirieras a mi como el tuyo.
El razonamiento es más profundo de lo que parece, tú bien sabes que siempre ando pensando en las palabras que usamos y en las connotaciones que le damos a las mismas, me encanta estudiar el origen y saber por qué hablamos como hablamos y nos expresamos de la manera en que lo hacemos.
Pues bien, la palabra amante es realmente una muy sencilla en términos etimológicos pero bastante compleja en términos prácticos: el amante es sencillamente quien ama, pero en Colombia es “la perra quitamaridos” o “la dañahogares” el término, curiosamente, se usa casi exclusivamente hacia las mujeres, muy rara vez se piensa en un amante hombre y la razón es muy sencilla: es un término del que se apropiaron las y los machistas, se apropiaron de él con el único objetivo de robarle a las mujeres un privilegio que los hombres tienen de una manera apenas natural: el de gozar libre y plenamente la sexualidad.
La libertad sexual les ha sido quitada de frente a ustedes mientras, al mismo tiempo, se nos celebra a nosotros: es normal que un adolescente hombre se mate a pajazos cada noche con la complicidad de sus padres, pero como la virginidad de ustedes ha sido destinada a un fantasma irreal e incierto llamado esposo, debe ser cuidada hasta de ustedes mismas, la sociedad valora más tu himen que tu cerebro, se preocupan más por congraciar con un extraño incierto que con su propia existencia física y palpable, se es más generoso con un falo imaginario que con unos dedos curiosos.
Volviendo a la palabra, llegué al francés “Amateur”, con significado similar pero con adopciones lingüísticas muy diversas en varios idiomas: en inglés y en español se refiere a una persona que realiza una actividad sin ser profesional y sin recibir contraprestación alguna por ello, el amateur es un no profesional en un campo artístico, deportivo o en la actuación ;) el amateur es quien hace algo por pasión, por amor, porque sí. Un amateur no necesita premios, no necesita salarios, no necesita condecoraciones, el amateur actúa porque sí, al igual que un amante no necesita razones, no necesita excusas ni explicaciones, un amante entiende a la perfección que hay muchas maneras de amar, que ama diferente a cada persona y expresa su amor de maneras diversas, un amante no siente pena de admitir lo que le gusta de la otra persona: logra llegar a aceptar que le interesa una persona por su dinero, o su posición social, o simplemente por sexo, el amante va sin rodeos aceptándose tal y como es, sin negarse la posibilidad que tienen los hombres de sentir intereses genuinos y básicos como el deseo sexual.
Gracias negra, por amarme y dejarme amarte tan a nuestra manera, gracias por abrirme los ojos a tanto machismo y tanto machito.
Gracias por ser mi amante.
Te amo.
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